Bautismo

 

¿Qué es? El señor mismo afirma que el Bautismo es necesario para la salvación y por ello mandó a sus discípulos a anunciar el Evangelio y bautizar a todas las naciones (cf. Jn 3,5; Mt 28,19-20). Fundamento de toda la vida cristiana, es pórtico de la vid en el Espíritu y puerta de acceso a los demás sacramentos, formando una íntima unidad con los otros sacramentos de la Iniciación Cristiana (Confirmación y Eucaristía).

Recibe su nombre en razón del carácter del rito central mediante el que se celebra: bautizar significa «sumergir, introducir dentro del agua». En la Iglesia latina se realiza, ordinariamente, derramando tres veces agua sobre la cabeza del candidato, mientras el ministro dice las palabras «N., yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.»

Mendiante el sacramento del Bautismo, los hombres, iluminados por el Espíritu Santo, responden al anuncio del Evangelio de Cristo. Los creyentes son, por su fe, «la luz del mundo» (Mt 5,14), de ahí el cirio que se enciende del gran cirio pascual para significar que Cristo ha iluminado a quien ha sido bautizado.

El Bautismo, Muerte y Resurrección con Cristo. El Bautismo recuerda y actualiza el misterio Pascual de Cristo, es decir, su Muerte y Resurrección, y hace pasar a los hombres de la muerte del pecado a la vida de la gracia. El bautizado muere con Cristo y resucita con Él. La pila bautismal es el sepulcro donde es sepultado el hombre viejo y donde surge el hombre nuevo.

Transformación por el Espíritu. En el Bautismo los hombres son transformados por el Espíritu Santo en nuevas criaturas y reciben el perdón de todos los pecados: el original y los pecados personales. La vestidura blanca es signo de la dignidad del cristiano y de la transformación interior producida por el Espíritu.

Vida nueva y filiación divina. Por el Bautismo se recibe la vida nueva que procede de Cristo: se nos hace partícipes de la naturaleza divina y somos hechos hijos de Dios. Por eso, el Bautismo se llama «nuevo nacimiento» y comporta una transformación real del bautizado, que adquiere una nueva identidad: la cristiana. Esto se expresa con la imposición de un nombre cristiano y el rezo del Padrenuestro durante el rito del Bautismo.

Incorporación y edificación de la Iglesia. El Bautismo, además de unir a Cristo, incorpora al bautizado al Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Es la puerta por la que se entra en la Iglesia y es el vínculo de la unidad de todos los cristianos. La Iglesia celebra el Bautismo, pero el Bautismo hace y construye a la Iglesia. De ahí la implicación de toda la comunidad cristiana.

Incorporado a la Iglesia por el Bautismo, el cristiano recibe un sello espiritual indeleble de su pertenencia a Cristo. Este sello permanente, y que no puede ser retirado, consagra para el culto cristiano y capacita y compromete para servir a Dios mediante una participación activa en la Liturgia de la Iglesia y a ejercer el sacerdocio bautismal por el testimonio de una vida santa y de una caridad eficaz. Por eso la Iglesia considera tarea suya reavivar en los catecúmenos, en los padres y los padrinos, una fe activa.

Las normas de la Parroquia en cuanto a disposición del Templo, lugar reservado a los padres y padrinos, han de ser observadas por todos en orden a la dignidad y participación del Sacramento.

En lo referente a la aportación económica existe una tasa orientativa mínima de 35€,  fijada por el Arzobispado para colaborar con el mantenimiento y los gastos propios que genera el uso del templo parroquial y del personal necesario para ello (luz, agua, limpieza, cuidado de ornamentos, personal, etc.) Nadie dejará de bautizarse en la parroquia por cuestiones económicas, pero sí se pide corresponsabilidad en la necesidad de ayudar económicamente a la parroquia.

Especificaciones:

    1. Funciones de los padrinos (1): presentar a quien va a recibir el Bautismo y procurar que lleve una vida cristiana congruente con el sacramento recibido y las obligaciones inherentes al mismo.
    2. Condiciones de los padrinos (2):
      • Los padrinos obligatoriamente han de estar confirmados.
      •               Se elegirá un solo padrino o una sola madrina, o uno y una.
      • Ser católico (3) y haber recibido los tres sacramentos de la Iniciación Cristiana (Bautismo, Confirmación y Eucaristía).
      • Tener capacidad para realizar esta misión e intención de desempeñarla.
      • Llevar una vida congruente con la fe y con la misión que se va a asumir.
      • No estar afectado por una pena canónica, legítimamente impuesta o declarada.
      • No ser el padre o la madre de quien se ha de bautizar.
      • Haber cumplido 16 años.

3. Documentación necesaria para el Bautismo:

      • Partida literal de nacimiento actualizada (emitida no antes de tres meses).
      • Partidas actualizadas de bautismo y confirmación de los padrinos (además, legalizadas por su proceden de otra diócesis).
      • Fotocopia del DNI de los padres.
      • Permiso del párroco de residencia si se reside en otra parroquia.
      • Acreditación de asistencia de padres y padrinos al cursillo prebautismal.

Notas al pie:
(1). Cf. Directorio Iniciación Cristiana 59ss; c. 872 CIC.
(2). Cf. RICA Observaciones generales 8-10, Observaciones previas 42-43; RBN 16-20; RC 5-6; cc. 873-874 CIC.
(3). Puede admitirse como padrino a un cristiano oriental, siempre que el otro sea católico. El miembro de otra confesión cristiana sólo puede ser admitido como testigo (cf. c. 874S2 CIC, Directorio Ecumenismo 98b).